Por si alguien no lo conoce, es un barrio de Avilés, con 83 edificios en los que las fachadas están recubiertas de piedra, por lo que permiten innumerables travesías de todas las dificultades.
Como barrio que es choca un poco estar ahí en faena con los niños jugando y las señoras que vienen de la compra mirándote como si estuvieses loca.
Pero una vez te pones a lo tuyo todo eso se te olvida. Además, siempre hay alguien más friki colgado en la pared de al lado.
Me pareció bastante exigente. Sí, ya se que era la primera vez... pero... La verdad es que hay que apretar. Se te quedan los antebrazos como ruedas de molino y hay que tener cuidado para no picarte hasta que los revientes.
Me metí en tres paredes, de las más fáciles, pero no conseguí terminar ninguna. Es completamente diferente a escalar en vertical.
Hay que ir tratando de colocar bien los pies y de memorizar los movimientos.
En resumen, una tarde muy guapa. Tendré que volver para ir pillándole el tranquillo... poco a poco.
En esta página está todo más que explicado:
http://rocotexera.asturi.as/
Y aquí los croquis de los edificios de la zona: